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Conseguir que mi hijo me haga caso

Conseguir que mi hijo me haga casoA la hora de que un niño haga los deberes o tenga un comportamiento adaptado a las diferentes situaciones, como adultos, no siempre acertamos en la manera de conseguirlo, aplicando estrategias que, en ocasiones más que solucionar un conflicto lo agrandan y provocan otro tipo de conflictos derivados del mismo.

Al mismo tiempo el adulto se esfuerza por conseguir que su hijo le haga caso con la mejor intención del mundo y el hecho de no conseguirlo le lleva a sentirse frustrado, agotado y muchas veces culpable por llegar a decirle a su hijo cosas de las que luego se arrepiente y se culpa.

He aquí algunas ideas para reflexionar la manera en la que, como padres y adultos, pretendemos influir en nuestros hijos, alumnos y niños en general para que nos hagan caso.

· ¿Qué hacemos cuando le pedimos que haga algo y no lo hace? Frecuentemente cuando le pedimos que haga algo y no lo hace nos enfadamos y enojamos con el niño, y a partir de ahí el tono de voz más que de pedir se convierte en exigir. Puede tener que ver con la historia de todos los días, cómo ya hemos aprendido a que siempre hace lo mismo a medida que pasa el tiempo utilizamos más la exigencia que el pedir.

· ¿Qué dejamos de hacer cuando le pedimos que haga algo y no lo hace? A veces pidiéndole las cosas el niño no hace caso, y hay que ponerle límites. Entonces optamos por aplicarle lo que se llama un refuerzo negativo, quitarle la hora de tele, dejarle sin parque, etc. Pero después uno se arrepiente y lo deja de hacer. Decir algo que no vas a cumplir es peor que no decir nada, ya que el niño aprende rápidamente a que su conducta no va a tener consecuencias.

· ¿Desde dónde buscamos su obediencia? ¿Es su necesidad o la nuestra? Cómo adultos no escapamos a la importancia de satisfacer nuestras necesidades. Por momentos el niño tiene necesidades que hay que conocer, como reconocimiento, afecto, descanso, etc. Los adultos, sin embargo, queremos que sea de una manera determinada, a veces queremos que sea algo que no es y nos empeñamos como si fuera una carrera de fondo. Los adultos también tenemos necesidades, ser útiles, escuchados y también reconocidos. Para conocer las necesidades de nuestros hijos tenemos que conocer las nuestras, y, de esta manera poder atender ambas, desde el lugar y el momento que corresponda.

A partir de lo anterior podemos ir observando día a día estas cuestiones planteadas. Al final poner el foco en nosotros más que en el niño nos dará las respuestas que necesitamos.

Deseo que este artículo te haya abierto posibles vías para mejorar aquellos aspectos en la relación con tu hijo que quieras lograr, te invito a que lo compartas con quien estimes oportuno.

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2 Respuestas a “Conseguir que mi hijo me haga caso

  1. Que inteligencia tienen tus palabras!! Las personas aunque adultas no siempre sabemos gestionar las situaciones, , incluso pienso que es muy importante el estado emocional y como se sienten consigo mismo los padres en cada momento y de lo que han vivido para poder educar y eso no siempre es fácil. …

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  2. Pingback: Conseguir que mi hijo me haga caso (II) | IRENECALATAYUD

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